Ejercer seguridad, comprención e inteligencia

ORGANIZADOR Y PROMOTOR

El promotor       La lámpara de Aladino        Ejercer seguridad, comprensión e inteligencia

Ejercer seguridad, comprensión e inteligencia

          Hombre de espíritu crítico, incesante adicto al narcótico de la rutina, inseguro y, por tanto, propenso a las precauciones para con ellas justificar y justificarse su falta de carácter emprendedor y su actitud profundamente conservadora que no lo deja en realidad vivir, relegándolo a simple testimonio de la vida de otros. No es eficiente en la acción directa y rápida, pero cuando degenera cultiva una maestría para la intriga.

          Por supuesto que hemos descrito los rasgos de un
sedentario. Un promotor de ajedrez necesita enmarcarse en el perfil opuesto, o sea ser un emprendedor. Ambos prototipos dividen el género humano en dos grandes grupos.

          Un buen promotor suele ser intenso, profundamente entregado propenso a pecar de excesivo optimismo. Así lo requiere su misión creativa de generar creatividad. Pero debe controlar las actitudes viscerales que lo induzcan a enfrentamientos por no asimilar pequeñas actitudes negativas en el comportamiento de otros. En caso contrario, se convertirá en un experto de hacer de cada sedentario un enemigo.

          Aunque esté apto para enfrentamientos, la conciencia de ser portador y ejecutor de un mensaje para el mejoramiento humano hacen del promotor de buen ajedrez alguien que se siente comprometido con un comportamiento inteligente y sabe bien, que la mejor batalla es aquella interna, dentro de sí , donde con comprensión previene y evita el nacimiento de enemigos.
No hay enemigo pequeño y todo enemigo, en materia de promoción ajedrecística, es una derrota que nos compromete con una perenne. Aunque no deshonrosa, actitud reconciliadora.

          El ajedrez debe promoverse como una cultura de vida dirigida a todos, especialmente a los más necesitados, de realización personal, que es precisamente el caso de los sedentarios, por tal motivo, estos merecen un trato condescendiente de parte del promotor ajedrecístico. Nunca tildarlos de pusilánimes, inactivos y desestimuladores, aunque lo fueran; nunca incubar animosidad hacia ellos por sus incesantes críticas, aunque evidencien la intención de dañar y desestabilizar. Sólo una actitud así demuestra, a todos, la calidad humana ejemplo de nuestro ideal de promotor.

         
Ajedrez social en Yucatán sostiene que la ejecución de programas ajedrecísticos contempla siempre el trato afectuoso entre los hombres y la consideración especial que se le a de dispensar a quien intenta herir por el dolor propio que siente. La nobleza se ejerce principalmente con compresión hacia aquellos que lo necesitan para salir del sótano de los derrotados, pero también sostiene que tal actitud sólo es posible si se cultiva la inteligencia, hasta el punto de poder neutralizar fácilmente los espasmódicos intentos de dañar de quienes sufren de odio y en esto el promotor habrá de desarrollar un fino instinto para prever con suficiente tiempo tales intentos malsanos.

          Donde quiera que exista un insatisfecho se puede prever la visita de un instigador mal intencionado, y contra ello, lo mejor que el promotor puede hacer es adelantarse y visitar primero, pero si se le adelantaron todavía cuenta con el recurso poderoso de su disposición al diálogo bajo la luz de la comprobación y valoración de hechos y situaciones.
         

MENU

Página principal

Noticias

Convocatorias

Poesías

Frases

Biografías

Torneo Carlos Torre

Ajedrez en Yucatán

Enlaces 

Fuente: Ajedrez total
Director: Jorge Balam D.

ORGANO OFICIAL DEL PROGRAMA YUCATECO

AJEDREZ SOCIAL